Eres el visitante #

miércoles, 18 de mayo de 2011

Escuela Dominical: ¿enseñanza o entretenimiento?

Una de las mejores etapas de mi vida ha sido la infancia, y cómo no recordar a mis maestras de la Escuelita Dominical, los dibujos e ilustraciones, las maquetas y mopets, los textos bíblicos de memoria. Esta parte de mi vida ha influido tanto en lo que ahora soy para gloria de Dios.

La cuestión aquí es ¿qué hacer con los niños durante la predicación dominical?, a veces mal entendemos este punto y en lugar de ver este tiempo como una oportunidad para influir en la formación de la vida cristiana de un niño, lo vemos como la manera más sencilla de deshacerse de ellos durante la predicación para que no “interrumpan” nuestra concentración y consagración, dando como resultado que tratemos a los niños como miembros de tercera categoría, relegándolos no solo del mejor espacio del lugar, sino de la enseñanza de las Escrituras.
Si bien puedes llegar a contar con un aula de lujo y materiales didácticos de los mejores, si tu interés no es que aprendan la Palabra de Dios  y que ésta de fruto en sus vidas, terminarás usando todos tus recursos solo para que se entretengan “mientras” termina la reunión de los adultos, cuando no debe ser así, pues ellos también son parte importante del cuerpo de Cristo. Si, yo sé que puedes enseñarle sobre Moisés,  Noé y el Arca; y seguro ya conocen de Sansón y Dalila, pero ¿has aplicado estas enseñanzas con el firme propósito de que sean útiles a sus vidas? o solo les has estado contando estas historias en calidad de “cuentos” o “historietas”.
Debemos de darle la importancia debida a esta tarea, tanto que nos lleve a darle el tiempo necesario y de calidad al momento de preparar y diseñar la clase, estipulando objetivos concretos y metas específicas para la enseñanza.

En resumen, la Escuela Dominical Infantil no tiene como fin principal dar un entretenimiento a los niños, no es para que se diviertan simplemente, es para que aprendan más y más de la Biblia de manera práctica, sencilla, dinámica, inteligente y por supuesto, también divertida. Todos los materiales y ayudas visuales serán bienvenidas y hay mucho por hacer con estos pequeñitos que conformaran nuestras generaciones futuras de líderes y siervos de Dios, de miembros fieles y ciudadanos ejemplares. Así que no perdamos el tiempo y manos a la obra.